...De ultimátums y amenazas de muerte...
-Estoy pensando en marchame, estás avisado- le dijo Tiempo a Indeciso
-No por favor, no me dejes, te necesito- suplicaba Indeciso
-¿Para qué? No me usas, me desprecias. Y yo me canso de contar segundos, minutos y horas inútiles que se pierden, que pierdes y me haces perder-
-Pero necesito más tiempo para elaborar la fórmula que nos llevará al éxito. Sabes que es peligroso y que tengo miedo....te lo suplico Tiempo-
-El miedo no te deja avanzar. Eres un alquimista indeciso que pierde el tiempo lamentándose. Muchas palabras y pocos hechos. Tú pierdes el tiempo que yo , Tiempo, te ofrezco-
-No me dejes...puede que no sepa muchas cosas, pero sé que te necesito. Necesito tus segundos, tus horas...Como antaño- balbuceó Indeciso entre lágrimas
-Yo también deseo las horas como antaño, pero tú cada vez más temes enfrentarte a la alquimia y compartes tu tiempo con otros como tú bajo el sol, donde no existe tiempo, donde no existe Tiempo. Y empiezo a cansarme. Tanto te importo, eso dices...y eso no veo. Mis días pasan lentos contando los segundos para la soledad. Yo sufro mientras tú disfrutas con otros como tú bajo el sol. Sólo me recuerdas cuando te interesa teorizar (y sólo teorizar) sobre alquimia, un rato a la semana. Y te olvidas de mí, que soy tu Tiempo. Pero en el fondo lo entiendo; el egoísmo del indeciso (al igual que la ambición del tímido) es una de las cosas más peligrosas, y yo estoy rodeada de peligrosos segundos que tengo que contar aún a riesgo de salir herida de insensibilidad. Y los cuento, y salgo herida-
(...)
-Estoy pensando en marchame, estás avisado- le dijo Tiempo a Indeciso
-No por favor, no me dejes, te necesito- suplicaba Indeciso
-¿Para qué? No me usas, me desprecias. Y yo me canso de contar segundos, minutos y horas inútiles que se pierden, que pierdes y me haces perder-
-Pero necesito más tiempo para elaborar la fórmula que nos llevará al éxito. Sabes que es peligroso y que tengo miedo....te lo suplico Tiempo-
-El miedo no te deja avanzar. Eres un alquimista indeciso que pierde el tiempo lamentándose. Muchas palabras y pocos hechos. Tú pierdes el tiempo que yo , Tiempo, te ofrezco-
-No me dejes...puede que no sepa muchas cosas, pero sé que te necesito. Necesito tus segundos, tus horas...Como antaño- balbuceó Indeciso entre lágrimas
-Yo también deseo las horas como antaño, pero tú cada vez más temes enfrentarte a la alquimia y compartes tu tiempo con otros como tú bajo el sol, donde no existe tiempo, donde no existe Tiempo. Y empiezo a cansarme. Tanto te importo, eso dices...y eso no veo. Mis días pasan lentos contando los segundos para la soledad. Yo sufro mientras tú disfrutas con otros como tú bajo el sol. Sólo me recuerdas cuando te interesa teorizar (y sólo teorizar) sobre alquimia, un rato a la semana. Y te olvidas de mí, que soy tu Tiempo. Pero en el fondo lo entiendo; el egoísmo del indeciso (al igual que la ambición del tímido) es una de las cosas más peligrosas, y yo estoy rodeada de peligrosos segundos que tengo que contar aún a riesgo de salir herida de insensibilidad. Y los cuento, y salgo herida-
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Llevo 4 años en esto de los blogs.Mejor dicho, llevo 4 años escribiendo en uno de ellos, en otra comunidad que no mencionaré aqui porque quiero mantenerla separada de este sitio. Empiezo aquí (y sigo allí) porque necesitaba un cambio de aires y de gentes,porque necesito gente que haga que me emocione con sus letras y con su ser, y vengo aquí en busca de todas esas cosas.
