Basta de ensoñaciones
-plaf! me pego un tortazo y vuelvo a la realidad-
La realidad....no sé bien qué es eso.
Mi realidad hoy en día se basa en un montón de ensoñaciones que, lejos de ser fantasías, son reales.
La realidad es que no entiendo nada, no entiendo porqué yo, porqué me está pasando ésto.
Y la otra parte de la realidad tampoco entiende nada.
Conocí un alma. Cerré los ojos y le vi. Los abrí y miramos las estrellas bajo música enfurecida de violoncellos. Los cerré y le sentí amándome. Los volví a abrir y me besó. Sabía que ésto era inevitable. Pero yo sigo aquí y el sigue allí. Eso no se puede cambiar. Son cadenas que no se pueden cortar.
La realidad, que sólo puedo contar aquí, parece más una fantasía o un guión de un drama.