
I
Con la espalda desnuda
empiezo a creer en las leyendas
En leyendas sobre bellezas níveas de frágiles flores de montaña,
que hechizaban a demonios que iban montaña arriba en busca de su muerte.
En los jardines ya muertos, donde nada se puede hacer por la belleza triste ni por el demonio sin alma, surge la leyenda.
Ella le salvó de la muerte y le devolvió las alas y la pluma
Él la sacó a ella de su infierno y le devolvió su belleza
Con la espalda desnuda se bañaba la belleza en el lago que la vio morir,
Y mojó su resquebrajado cuerpo mientras su salvador la miraba desde la orilla.
El diablo con alma
La bella flor volvió a sentir
Y el cielo lloró bajo acordes apocalípticos.
Las eternas despedidas
El humo. Sabor a humo
El eterno palpitar
Las despedidas
El veneno ya en sus cuerpos
La eterna despedida
II
Pero fuera de la leyenda
La realidad es que me consumo
Me consumen las noches en vela
el cuerpo y las ojeras
No hay lago ni montaña
Ni bosque ni baños bajo la luna llena
Sólo dos almas en la distancia
Viviendo y muriendo con la magia de antiguos acordes mágicos
Sólo queda el humo dentro de mí,
Corriendo por mi sangre junto con el resto del veneno.
Con la espalda desnuda
empiezo a creer en las leyendas
En leyendas sobre bellezas níveas de frágiles flores de montaña,
que hechizaban a demonios que iban montaña arriba en busca de su muerte.
En los jardines ya muertos, donde nada se puede hacer por la belleza triste ni por el demonio sin alma, surge la leyenda.
Ella le salvó de la muerte y le devolvió las alas y la pluma
Él la sacó a ella de su infierno y le devolvió su belleza
Con la espalda desnuda se bañaba la belleza en el lago que la vio morir,
Y mojó su resquebrajado cuerpo mientras su salvador la miraba desde la orilla.
El diablo con alma
La bella flor volvió a sentir
Y el cielo lloró bajo acordes apocalípticos.
Las eternas despedidas
El humo. Sabor a humo
El eterno palpitar
Las despedidas
El veneno ya en sus cuerpos
La eterna despedida
II
Pero fuera de la leyenda
La realidad es que me consumo
Me consumen las noches en vela
el cuerpo y las ojeras
No hay lago ni montaña
Ni bosque ni baños bajo la luna llena
Sólo dos almas en la distancia
Viviendo y muriendo con la magia de antiguos acordes mágicos
Sólo queda el humo dentro de mí,
Corriendo por mi sangre junto con el resto del veneno.